Bitácora de ensayo
Martes 24 de abril
Martes 24 de abril
20 hrs.
Sala de Actuación 8, Escuela de Teatro UC
Primera parte, dirigida por Ornella.
En primer lugar, tocar cada parte del cuerpo propio, descubriendo si se parece a alguien de la familia, descubrir de quién lo heredé.
Luego, se le cuenta a un compañero lo que he descubierto en relación al propio cuerpo.
El compañero, estimulando las partes del cuerpo que le llamaron la atención en el relato anterior, permite que se gatillen recuerdos.
Luego se impulsa el cuerpo del compañero para que se desplace por el espacio, el que está trabajando acepta el estímulo y permanece en la postura en que lo ha dejado el compañero.
Finalmente, los compañeros movilizan a los que están trabajando a diversas posturas y en cada una de ellas, se explora la voz cantando la canción familiar que cada uno ha traído aprendida para el ensayo.
Sala de Actuación 8, Escuela de Teatro UC
Primera parte, dirigida por Ornella.
En primer lugar, tocar cada parte del cuerpo propio, descubriendo si se parece a alguien de la familia, descubrir de quién lo heredé.
Luego, se le cuenta a un compañero lo que he descubierto en relación al propio cuerpo.
El compañero, estimulando las partes del cuerpo que le llamaron la atención en el relato anterior, permite que se gatillen recuerdos.
Luego se impulsa el cuerpo del compañero para que se desplace por el espacio, el que está trabajando acepta el estímulo y permanece en la postura en que lo ha dejado el compañero.
Finalmente, los compañeros movilizan a los que están trabajando a diversas posturas y en cada una de ellas, se explora la voz cantando la canción familiar que cada uno ha traído aprendida para el ensayo.
Segunda parte, dirigida por Macarena.
Ubicarse en un espacio de la sala, frente a la muralla, abrigados y separados de los demás.
Poner la mente en blanco, concentrándose en la imagen de una pantalla de cine vacía.
Permitir que pasen por la memoria, los recuerdos de reuniones familiares que vengan.
Concentrarse en un recuerdo, donde aparezca la mayor cantidad de familia posible. Que sea una fiesta, reunión familiar, un funeral.
Abrir los ojos y comenzar a describir el espacio, recorriéndolo imaginariamente en el espacio de la sala. Describir sensorialmente los espacios, objetos y personas.
Cada vez que recuerdan uno de sus familiares, pasar de la descripción a encarnar al familiar descrito.
Pasar de uno a otro, siendo lo más detallista posible, siempre en ese continuo juego de narrar y representar.
Finalmente, describirse a sí mismos en la situación familiar, caracterizar a ese "personaje" y representarse, a la edad en que aparece en la situación y dentro de la situación.
MB
Abril 2007
2 comentarios:
mientras los veia trabajar queridos compañeritos, tenia la garganta muy apretada... era emocionante. y surgio en mi la duda que siempre ha estado y es que si :acaso los recuerdos de la infancia siempre causan nostalgia? pena? y la unica que respuesta que llego a mi cerebro en ese momento fue que si, porque hay un dejo de añoranza por lo que se fue.
El cuerpo como un lugar de narración que encarna la historia de la familia. Es un abismo tremendamente inmenso al que nos enfrentamos en este laboratorio, porque exponemos nuestra intimidad más reservada. Pero lo más fuerte de todo no es abrirnos hacia los demás, sino darnos cuenta nosotros mismos de la cantidad de información que contiene nuestro cuerpo, más de lo que podamos dimensionar. En cada mirada, en cada gesto, en cada actitud. Enfrentarnos a esos códigos escritos en nuestro cuerpo es como un balde de agua fría porque hacemos conecciones y logramos comprender la magnitud y significancia de nuestra existencia y de las personas que nos rodean. Con los ejercicios de reconocer nuestros genes, más se me vuelve tangible la idea de cargar a nuestra familia y a nuestros antepasados en nuestro corporeidad, no sólo en lo anatómico, sino también en los gestos, en el timbre de la voz. Somos un comglomerado de gentes, gentes que llamamos familia, pero que muchas veces apenas conocemos.
Ornella
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