Viernes, 24 de agosto de 2007.
Oficinas Escuela de Teatro
Divididos en dos grupos, nos abocamos a la escritura de dos escenas con relatos de historias familiares. Estas pertenecían a Tanya y Ornella.
La premisa sobre la cual trabajaríamos era que al interior del espacio donde estuvieran los personajes ocurriera la vida privada, familiar, y en el exterior los sucesos de la historia de Chile que nos parecieran relevantes.
Cada grupo partió revisando los materiales que habíamos traído: contexto histórico del mundo, de Chile, fotografías de la época, antecedentes aportados por Tanya y Ornella, respectivamente sobre la historia que cada una eligió.
jueves, 30 de agosto de 2007
viernes, 24 de agosto de 2007
Investigación corporal
Miércoles 22 agosto 2007.
Sala 5. Escuela de teatro Universidad Católica.
Campus Oriente.
-Buscar una pareja. Uno guiará al otro con la mano a la altura del pecho del compañero y este seguirá sus estímulos. Estos deben tener ritmo, velocidades, textura y niveles.
Luego quien es guiado emite sonidos.
Ahora emitirá la canción de la infancia.
El que manipula puede cambiar de motor pecho, tocando el siguiente motor y guiando.
-En forma personal, buscar un lugar en la sala, cerrar los ojos y recordar por qué se escogió esa canción. La idea es realizar un viaje espacial y temporal del hecho que rememora la canción: qué personas estaban, dónde ocurrió, etc.
Una vez que se concrete el recuerdo en la mente, adoptar la postura física en la que se encontraba en dicho recuerdo. Experimentar de manera vivencial las sensaciones físicas que sentía.
Desde esa posición reproducir el canto de manera personal, para corporalizar y vivenciar el momento más nítidamente.
Transformar en acción la posición física, si así lo requiere el cuerpo.
Recordar nuevamente la historia y relatarla en 1ª persona en forma oral, imaginando que se le habla a otro. Se puede adoptar el relato desde el presente y desde el pasado.
Volver a la canción y buscar una parte del cuerpo que más se relacione con la vivencia del recuerdo. Cantar la canción desde ese lugar del cuerpo, utilizando como motor del movimiento dicha zona.
Recordar todo el proceso vivido a lo largo del ensayo y volver a reunirse con su pareja de trabajo del primer ejercicio. Buscar un espacio en la sala y delimitarlo con objetos creando un espacio escénico en donde se adquiera una posición para el actor y el espectador.
Una persona de la pareja se sienta en el espacio del público y el otro relata el recuerdo, escogiendo momentos para detener el relato y entrar a escena (cada vez que se representa, se debe utilizar la canción como lenguaje verbal para realizar la acción). El “espectador” tiene la libertad de interrogar al compañero que esta tomando el rol de intérprete.
- En forma personal, escoger un lugar frente a la pared y reconocer las partes del cuerpo e identificar la herencia paterna o materna en dichas zonas.
En un papel escribir qué partes corresponden a cada vertiente (padre o madre) y diferenciarlas. Puede agregarse diseños o dibujos en la escritura.
Luego agregar el adjetivo que caracteriza dichos lugares de su cuerpo.
También reconocer caracteres sicológicos y atribuirlos a la vertiente que predomina.
Escoger una parte que más y menos le guste de cada padre
Escoger dos verbos para cada zona, elegido de acuerdo a la relación emotiva que tiene respecto a ella.
Sala 5. Escuela de teatro Universidad Católica.
Campus Oriente.
-Buscar una pareja. Uno guiará al otro con la mano a la altura del pecho del compañero y este seguirá sus estímulos. Estos deben tener ritmo, velocidades, textura y niveles.
Luego quien es guiado emite sonidos.
Ahora emitirá la canción de la infancia.
El que manipula puede cambiar de motor pecho, tocando el siguiente motor y guiando.
-En forma personal, buscar un lugar en la sala, cerrar los ojos y recordar por qué se escogió esa canción. La idea es realizar un viaje espacial y temporal del hecho que rememora la canción: qué personas estaban, dónde ocurrió, etc.
Una vez que se concrete el recuerdo en la mente, adoptar la postura física en la que se encontraba en dicho recuerdo. Experimentar de manera vivencial las sensaciones físicas que sentía.
Desde esa posición reproducir el canto de manera personal, para corporalizar y vivenciar el momento más nítidamente.
Transformar en acción la posición física, si así lo requiere el cuerpo.
Recordar nuevamente la historia y relatarla en 1ª persona en forma oral, imaginando que se le habla a otro. Se puede adoptar el relato desde el presente y desde el pasado.
Volver a la canción y buscar una parte del cuerpo que más se relacione con la vivencia del recuerdo. Cantar la canción desde ese lugar del cuerpo, utilizando como motor del movimiento dicha zona.
Recordar todo el proceso vivido a lo largo del ensayo y volver a reunirse con su pareja de trabajo del primer ejercicio. Buscar un espacio en la sala y delimitarlo con objetos creando un espacio escénico en donde se adquiera una posición para el actor y el espectador.
Una persona de la pareja se sienta en el espacio del público y el otro relata el recuerdo, escogiendo momentos para detener el relato y entrar a escena (cada vez que se representa, se debe utilizar la canción como lenguaje verbal para realizar la acción). El “espectador” tiene la libertad de interrogar al compañero que esta tomando el rol de intérprete.
- En forma personal, escoger un lugar frente a la pared y reconocer las partes del cuerpo e identificar la herencia paterna o materna en dichas zonas.
En un papel escribir qué partes corresponden a cada vertiente (padre o madre) y diferenciarlas. Puede agregarse diseños o dibujos en la escritura.
Luego agregar el adjetivo que caracteriza dichos lugares de su cuerpo.
También reconocer caracteres sicológicos y atribuirlos a la vertiente que predomina.
Escoger una parte que más y menos le guste de cada padre
Escoger dos verbos para cada zona, elegido de acuerdo a la relación emotiva que tiene respecto a ella.
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